Preguntas frecuentes
Todo lo que necesitás saber
Respuestas directas del Dr. Edgar Achá Vargas sobre certificación, procedimientos, recuperación y riesgos.
Preguntas y respuestas
Antes de decidir
Pedile que te muestre tres cosas. El título de especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, que es un postgrado universitario de varios años y no un curso. El registro vigente en el Colegio Médico de Bolivia. Y que sea miembro de la Sociedad Boliviana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Cualquier cirujano formado te muestra sus papeles sin ningún problema, así que si te esquiva la pregunta ya tenés tu respuesta. El Dr. Achá hizo la residencia de Cirugía General y la especialidad en Cirugía Plástica en Buenos Aires, recertificó ante el Colegio Médico de Bolivia y la Sociedad Boliviana de Cirugía Plástica, y es miembro de SBCPER, FILACP e IPRAS.
La especialidad reconocida es una sola y se llama Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Son varios años de formación dentro de un hospital, después de terminar la carrera de medicina. Cirujano estético no es un título, es una manera de presentarse. La puede usar un especialista y también un médico que hizo un curso corto de un solo procedimiento. Por eso no te guíes por cómo se presenta. Preguntale dónde estudió la especialidad, cuántos años duró y si la sociedad de cirugía plástica lo tiene como miembro.
No hay un precio de lista. Si alguien te pasa un número por WhatsApp sin haberte visto, desconfiá. El presupuesto se arma con varias partes. Entran los honorarios del cirujano, el tiempo de quirófano, el anestesiólogo, los insumos como prótesis y fajas, los estudios previos, la internación si tu caso la necesita y los controles posteriores. Encima de eso pesa tu propio cuerpo y si vas a hacerte más de una cirugía a la vez. El monto final y el detalle de qué incluye te los damos en la consulta, después de examinarte.
Los mismos de cualquier cirugía, y existen aunque el cirujano sea muy bueno. Puede haber sangrado, hematoma, infección, líquido acumulado, una cicatriz que no cierra bien, asimetrías, zonas dormidas por un tiempo, reacción a la anestesia y, en casos poco frecuentes pero graves, trombosis. Cada procedimiento suma los suyos, como el endurecimiento alrededor de la prótesis en las mamas o la necesidad de un retoque en la nariz. El riesgo baja bastante con estudios previos completos, un quirófano habilitado, un anestesiólogo presente y un postoperatorio bien cumplido. Fumar, el sobrepeso, la diabetes mal controlada y algunos medicamentos lo suben. En la consulta te explicamos los riesgos de tu caso antes de que firmes el consentimiento.
La rinoplastia se hace cuando la cara terminó de crecer, que suele ser cerca de los 16 o 17 años en mujeres y un poco más tarde en varones. Si sos menor de edad hacen falta el permiso de tus padres y una charla aparte sobre lo que esperás del cambio. El aumento de mamas se recomienda a partir de los 18 y con la mama ya formada, sin cambios de tamaño en los últimos meses. Para arriba no hay edad tope. Lo que se mira es cómo está tu salud, no el año en que naciste. Y en los dos casos pesa algo que no es un número, que la decisión sea tuya y no de otra persona.
Preparación
Lo habitual es un análisis de sangre completo, grupo sanguíneo, electrocardiograma con la evaluación del cardiólogo según tu edad y tus antecedentes, y la consulta con el anestesiólogo. Según el caso se agregan radiografía de tórax y prueba de embarazo. Si es cirugía de mamas también se pide ecografía mamaria y, según la edad y los casos que haya en tu familia, mamografía. Llevá anotado todo lo que tomás, incluidos anticonceptivos, vitaminas y productos naturales, porque varios afectan la coagulación y hay que dejarlos con anticipación. La lista exacta te la damos en la consulta.
Para una cirugía de mamas hay que haber terminado la lactancia, y en general se esperan unos seis meses desde que dejaste de dar de mamar. Ese tiempo sirve para que la mama vuelva a su tamaño y el resultado se planifique sobre lo que va a quedar. Para abdomen y lipoescultura se espera algo parecido después del parto, y sobre todo se espera a que el peso esté estable. Si pensás tener otro hijo, tenelo en cuenta antes de operarte. Un embarazo posterior puede cambiar el resultado en la panza y en las mamas. No lo arruina, pero puede pedir un retoque más adelante.
Sí, se hace seguido y tiene sus ventajas. Es una sola anestesia, una sola recuperación y un solo gasto de quirófano. Lipoescultura con aumento de mamas, o cirugía de párpados con lifting, son combinaciones comunes. El límite lo pone la seguridad. Se cuida cuánto va a durar la operación, qué tan grande es y cómo está tu salud, porque una cirugía muy larga tiene más riesgo de complicaciones. Si juntar dos cosas alarga demasiado el quirófano, lo correcto es hacerlas en dos veces. Qué se puede combinar en tu caso lo definimos en la consulta, con los estudios a la vista.
Sí, atendemos pacientes del interior del país y del exterior. Una primera consulta por videollamada, con fotos, sirve para orientarte sobre si el procedimiento te sirve y qué implica. No reemplaza al examen, así que siempre hay una consulta presencial antes de operar. Si venís de afuera, ordenamos el viaje para que los estudios y esa consulta entren en los días previos a la cirugía. Calculá quedarte en la ciudad hasta el alta, que en general no baja de una semana según el procedimiento, para sacarte los puntos y hacer el primer control. Escribinos por WhatsApp y lo coordinamos.
La cirugía
En el quirófano de un centro quirúrgico habilitado, nunca en el consultorio. Es una pregunta que conviene hacer siempre, y esto es lo que tenés que pedir. Que el quirófano tenga su habilitación al día. Que haya un anestesiólogo titulado presente durante toda la cirugía. Que en la sala estén los equipos de monitoreo y los de emergencia. Y que el lugar pueda internarte o derivarte a terapia intensiva si algo se complica. En la consulta te decimos dónde se hace la cirugía y con qué equipo, antes de que decidas nada.
Durante la cirugía no sentís nada, porque hay un anestesiólogo a cargo todo el tiempo. Después, la mayoría habla de molestia más que de dolor. Se siente ardor, tirantez y pesadez, y los dos o tres primeros días son los peores. Se controla con calmantes tomados a la hora indicada, sin esperar a que empiece a doler. La lipoescultura y el aumento de mamas por debajo del músculo suelen molestar más. La cirugía de párpados y la de nariz molestan poco, y lo que más incomoda ahí es la congestión, parecida a la de un resfrío. Si el dolor en vez de bajar aumenta, o aparece de un solo lado, avisanos. Eso no es parte de una recuperación normal.
La recuperación
Como referencia, la mayoría vuelve a un trabajo de oficina entre los 7 y los 14 días. La actividad física suave se retoma cerca de las 3 o 4 semanas, y el ejercicio fuerte o con pesas recién a las 6 u 8 semanas. Después cada cirugía tiene lo suyo. La lipoescultura pide faja durante varias semanas. El aumento de mamas pide no cargar peso ni forzar los brazos al principio. La rinoplastia lleva férula la primera semana y los moretones se disimulan cerca de los 10 a 14 días. El permiso para volver a cada actividad te lo da el control médico, no el calendario.
Antes conviene dejar de fumar varias semanas, que es lo que más ayuda a cicatrizar bien. Hay que suspender, siempre con indicación médica, todo lo que aumente el sangrado, como aspirina, antiinflamatorios, vitamina E, omega 3 y algunas hierbas. Llegá con el peso estable, cumplí el ayuno y dejá arreglado quién te acompaña y te ayuda los primeros días. Después hay que ir a todos los controles, usar la faja o el corpiño el tiempo indicado, caminar desde el primer día para evitar trombos, no manejar mientras tomes calmantes fuertes, cuidar las cicatrices del sol durante varios meses y no volver al gimnasio ni levantar peso hasta que te den el alta. Y llamanos sin dudar si aparece fiebre, si la zona se pone roja, si sale líquido o si el dolor va en aumento.
La inflamación baja rápido las primeras semanas y después va cediendo de a poco. En aumento de mamas la forma se acomoda entre los 3 y los 6 meses. En lipoescultura el contorno se define entre los 3 y los 6 meses, y el detalle fino puede tardar hasta el año. En rinoplastia ya se nota bastante al tercer mes, pero la punta termina de definirse entre los 12 y los 18. Las cicatrices tienen su propio tiempo. Se ven rojas y duras al principio y se van aclarando y ablandando a lo largo del primer año. Mirarte al mes y sacar conclusiones es mirar inflamación, no resultado.
Lo primero es distinguir un resultado que todavía está en proceso de uno que salió mal. Buena parte de la angustia del primer y del segundo mes es inflamación, y por eso los controles siguen hasta que el resultado termina de asentarse. Si pasado ese tiempo hay algo concreto, como una asimetría, una irregularidad o una cicatriz que no evolucionó bien, se evalúa y se plantea la corrección que corresponda. Los retoques existen en cirugía plástica y no quieren decir que algo haya salido mal. Las condiciones de esa corrección se hablan de frente, igual que todo lo demás. Lo que no vas a escuchar es la promesa de un resultado que tu cuerpo no puede dar. Eso se dice en la primera consulta, no después.
Tu caso en particular
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Escribí la duda concreta y la responde el Dr. Achá. Si es algo que solo se puede contestar viendo tu caso, te lo va a decir de entrada.
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